La Primera Escuela Waldorf

La pedagogía en la escuela Waldorf se basa en la ciencia del conocimiento del hombre y el universo desarrollada por Rudolf Steiner a principios del siglo XX, llamada ciencia espiritual o antroposofía. La denominación ciencia no es metafórica sino que tiene una profunda base gnoseológica presentada por el propio Steiner en diversos libros y más de 6.000 conferencias.[1]

 

La primera Escuela Waldorf nace en Stuttgart, Alemania, en septiembre de 1919, al alero de la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria. El dueño de la compañía, Emil Molt, fue quien permitió que las ideas de Rudolf Steiner sobre el ser humano y el mundo pudieran encontrar una expresión en la pedagogía, a través de la creación de esta escuela destinada a los hijos de los trabajadores de su fábrica. Esa primera iniciativa, que incorporaba aspectos muy innovadores para la época como la enseñanza mixta, la incorporación de arte y manualidades como parte de los elementos educativos, la prescindencia de uniformes, textos escolares y libretas de notas como medio selectivo, rápidamente dio paso a otras escuelas Waldorf que comenzaron a abrirse en Europa. Actualmente existen jardines de infantes y escuelas Waldorf en más de 60 países en los cinco continentes.


[1]Guía bibliográfica de la Obra Completa de Rudolf Steiner http://static2.paudedamasc.com/Guia-bibliografica-de-la-obra-de-Rudolf-Steiner.pdf

Emil Holt

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Rudolf Steiner

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Primera Escuela Waldorf - Stuttgart

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Para preparar al primer grupo docente, Rudolf Steiner dio un curso introductorio conformado por catorce conferencias donde presentó la antropología e imagen del ser humano con fundamento en la antroposofía (ciclo conocido como “El estudio del hombre”) y dos ciclos de trabajo sobre metodologías y didácticas pedagógicas (ciclos conocido como “Metodología y Didáctica” y “Coloquios Pedagógicos”). De esta manera, durante catorce días, los profesores de la primera escuela Waldorf, todos antropósofos con una sólida formación, trabajaban con Steiner y sus colegas en tres espacios diarios, que hoy constituye la base de la pedagogía Waldorf-Steiner. Cursos y conferencias posteriores dados por Rudolf Steiner más el aporte de esos primeros maestros Waldorf de la escuela de Stuttgart  y de otros que les siguieron, son el marco actual de la pedagogía Waldorf que se imparte en diversos seminarios de formación y cursos de especialización alrededor del mundo. 

Septenios y la Educación Humana

Según la cosmovisión antroposófica, el ciclo de la vida humana se desarrolla en ciclos de siete años o septenios. Los septenios marcan nacimientos sucesivos de diferentes aspectos que constituyen al ser humano. Desde la visión antroposófica, llevamos en nosotros a los cuatro reinos de la naturaleza: el mineral, el vegetal, el animal y el humano. El hombre se desarrolla naciendo sucesivamente a esos cuatro niveles, hasta el nacimiento de su yo individual a los veintiún años. Hasta antes de eso, cuando se es más pequeño, el niño no es independiente de sus progenitores.

De esta manera, los niños y jóvenes hasta los veintiún años se encuentran entre el 1º y 3º septenio, estableciéndose tres niveles de desarrollo que corresponden, desde la pedagogía Waldorf, a tres niveles educativos diferentes.

En estos tres niveles -y de manera gradual- se van desarrollando en el alma humana la voluntad, el sentimiento y el pensamiento. Para que tales capacidades alcancen su plenitud se requieren diferentes formas educativas. Los cambios de septenios, y así la posibilidad de desarrollar nuevas capacidades, están marcados por hechos fisiológicos fundamentales que evidencian estos procesos de cambio, como es el cambio de dientes y el desarrollo de la sexualidad y la madurez terrenal.

La educación tradicional se basa en un desarrollo cada vez más precoz de la inteligencia, hecho fundamental que caracteriza al hombre de nuestro tiempo. Pero la precocidad va en perjuicio de aspectos más profundos que de esa manera no contribuyen al sano desarrollo del ser humano. Así, se generan muchas disturbios que finalmente conducen a que en el momento de la llegada a la adolescencia el joven ya no tenga interés por aprender o, por otro lado, sintiendo interés por aprender, muchos jóvenes experimentan incapacidad de llevar esos intereses a la concreción de acciones.

La actual neurociencia, cada vez con más fuerza y claridad, con sus técnicas menos invasivas que antaño, demuestra postulados que la pedagogía Waldorf ha puesto en práctica desde hace casi un siglo.

 La pedagogía Waldorf es desarrollada por docentes en un continuo proceso de autoeducación y formación, que consideran a la libertad, entendida en un sentido profundo, como el mayor valor a ser alcanzado por el ser humano. Busca permitir el desarrollo de seres humanos  libres y creativos, que puedan contribuir a la evolución de nuestra tierra y el universo.